Deseas que te recuerde!, ¿Dime tú? Hombre de trabajo, Me regalaste abandono, te regalo poesía.
Son cosas padre que no puedo olvidar. ¡Yo! Dándote vida en estas letras!, sabes lo hago con gusto y con sabor a ti. Los pocos años que me regalaste a tu lado te los devuelvo con las miles de horas que pienso en ti. ¡Siempre seré un fotógrafo que recuerda tu imágen!.
Viejo, no te preocupes por siempre estaré contigo. Los 12 años que me diste, fueron los mejores. Una vida colmada de ilusiones Hermosa vida.
Que más deseas viejo padre, Mi alma te busca cuando veo los camiones del camino Dime: ¿te estoy pidiendo mucho viejo padre mío? No sabes cómo me siento cuando te recuerdo, Me siento como un nudo en la garganta.
Será por eso viejo mío! Que todavía te siento llegar a la casa Dónde te esperaba el plato humeante de cazuela? Como Araucano para el trabajo, así eras. Parece que saqué algo de ti Y otro poco de la paciencia de mi madre. Todo el amor que te tengo Te lo regalo en estas letras llamada poesía.
Gracias padre por engendrarme en esa noche de amor que recordarás eternamente. En la sangre de mis poemas Hay millones Germán cantando ¡Mi letra con sangre engendra, y con amor nace! |