Vi el anochecer del día su llanto que acaba de fenecer, de la luna su encanto de este nuevo amanecer.
Las estrellas brillaron y alegres me contaron que pensabas en mi. De mi pensamiento tu nombre no se aparta.
Al viento encomendé que a tu oído susurrara, que nací para amarte y en tus brazos moriré, que tu rostro tocara y tu perfume me trajera.
La luna asomó sonriente me dijo: Yo seré su mensajera cada noche de espera. Por mis venas tu amor corre mientras veo el alba llegar tierna, hermosa, fresca de pureza y sinceridad.
La luna se ha despedido el Sol ha nacido galante, vanidoso el horizonte me ha mostrado claro y despejado.
De tu amor mi corazón se ha llenado, pero mi alma dice: me hace falta tu mirada. El nuevo día ha empezado mis ojos no han cerrado y de mi mente tu nombre no se aparta.
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