A mi no me gusta la mujer que se cree muñequita de vitrina me gusta la de carne y hueso y sentir la temperatura de sus caricias.
No me gustan para nada las que se hacen las apretaditas teniendo tantas historias en sus piernas escondidas.
Otras veces me da pena de verlas todas presumidas caminando por las calles y disfrazadas de bonitas.
Pero que coraje también tengo con esas muñequitas de vitrina que siendo el mismo diablo actúan como virgencitas. |